
Situada en la plaza de San Juan, en el centro de la ciudad. Fue construido en el siglo XII, y en el año 1.908 se le añadió la portada de San Nicolás, cuyas ruinas se encuentran en la misma calle.

El templo presenta un magnífico aspecto, tiene planta de cruz latina, nave única y gran cabecera de profundo presbiterio y rematada por uno de los ábsides mas sobervios que se pueden contemplar.
El ábside tiene una gran altura, es de forma semicircular y presenta cinco paños. Tiene dos grandes ventanales ligeramente apuntados que descansan sobre una imposta que anilla todo el ábside.
Con todo lo que sorprende es la decoración de los arcos ciegos, de clara influencia oriental.

La portada esta formada por cuatro arquivoltas, practicamente lisas, que apoyan sobre tres columnas de jambas lisas y buenos capiteles, el tímpano por su parte apoya sobre dos columnas contiguas. En la parte superior hay un gran óculo y debajo un pequeño tejaroz adornado por diez sencillos canecillos.

El tímpano nos muestra a San Nicolás bendicente, porta báculo, está vestido de pontifical y tocado con la mitra episcopal, flaqueado por acólicos, uno incesante, otro sosteniendo un libro, dos ceroferarios y otros dos con sendos báculos.

Los capiteles del lado izquierdo muestras escenas neotestamentarias, duda de Santo Tomas, aparición de Jesucristo ante los discípulos de Emaus, unción en Betania, las tres Marías ante el sepulcro vacio y por último la aparición de Cristo ante la Magdalena. (El del lado izquierdo)

Y las del lado derecho muestras escenas sobre la vida de San Nicolás, (obispo de Mira). Comenzando por el de la izquierda tenemos, San Nicolás aconsejando a Constantino en sueños que perdone a tres soldados inocentes condenados a muerte, los mismos militares en prisión, el Obispo salvando a tres inocentes en Mira, y por último a San Nicolás multiplicando los panes para dar de comer a los monjes de su propio cenobio.
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