

La galería del templo es pura magia, descansando sobre cinco columnas geminadas conviven arpías, sirenas, centauros, en fin la mas selecta fauna románica, con entrada gratuita y al alcance de todos. Y ese es el problema, templo aislado en un lugar de poco paso, junto con la gran cantidad de descerebrados que hay, desgraciadamente, conforman un cóctel explosivo. El templo ha sufrido el paso de algún visitante de esta calaña, mutilando gravemente alguno de sus maravillosos capiteles, es mas la saetera de la ventana de la torre tiene un grueso cristal que se encuentra roto al día de mi última visita (5-4-7).
Breve descripción de los capiteles:
Capitel vegetal con grandes hojas de acanto, entre las que aparecen pequeñas caras humanas.
Seis arpías de aspecto varonil y contundente.
Grandes aves con un plumaje exquisito de calidad, con los cuellos entrelazados, suponemos, pues falta medio capitel.
Muy deteriorado desgraciadamente, aunque por la forma de la montura del jinete y por lo alargado del animal, parece un dromedario, por la parte estrecha del capitel vemos lo que queda de una figura humana de pie.
No podía faltar algún centauro, y este es un ejemplar realmente notable, a la vuelta nos encontramos con una sirena de doble cola, o nereida, habitual en los mares románicos segovianos
Lo mas interesante de la galería es su inconfundible sabor mudéjar, unido a una talla elaborada y llena de detalles, las plumas de las aves y de las arpías junto con las escamas de la sirena, son magistrales en cuanto a su ejecución.
/ EXTERIOR / GALERIA PORTICADA /